martes, 29 de mayo de 2012

Crítica de "Sentido y Sensibilidad" de Jane Austen


Sentido y Sensibilidad - Jane Austen


"Sentido y sensibilidad", la novela que ha dado películas memorables para la historia del cine. Un cuadro tan hilarante como patético de las desventuras de dos hermanas casaderas relegadas -en su condición de mujeres- de la fortuna familiar. Sus tropiezos en el camino del matrimonio, a veces empujadas por la mezquindad de sus propios parientes, las alegres presiones de sus vecinos o los mismos «principios» de su carácter moral, las llevan a conocer todos los extremos que la pobreza puede ocasionar en el destino de los hombres. Marianne, locuaz y ultrarromántica, y Elinor, prudente y reservada, componen una balanza de caracteres que finalmente se habrá de equilibrar


“Sentido y Sensibilidad” fue la primera novela publicada por Jane Austen bajo el seudónimo de “A Lady” en el año 1811. Cuenta como bien explica la sinopsis de la vida de dos hermanas en edad de contraer matrimonio, pero sobre todo de cómo es cada una de ellas, y cómo siente las emociones y lo reveses de la vida.

Me ha parecido un libro interesante, cuidado, y en ocasiones un poco difícil de leer, pero eso es completamente normal teniendo en cuenta los años que tiene y sobre todo cuándo fue escrito. Había momentos en los que no podía parar de leer y otros en los que pensaba que la trama se desarrollaba demasiado despacio, pero cuenta una historia bien hilada y bonita. Sí recalcaría la rapidez con la que se desarrolla el final que me ha dejado bastante desconcertada, pero por lo demás está muy bien.

En cuanto a los personajes, empezaré primero hablando de las dos hermanas, y me centraré después en algunos personajes más.

Elinor es la hermana mayor, la más sensata y como bien dice el propio título del libro, la que tiene más sentido común de casi toda la familia. Me ha dejado maravillada el aplomo, la valentía y sobre todo el poder que Elinor ha demostrado en todo el libro. No solo por su amor/desamor por Edward una vez que se entera de que él está comprometido con Lucy Steele sino por cómo maneja la situación de su hermana, Marianne, cómo es capaz de ayudarla, de esforzarse por ella y dejar sus propios sentimientos a un lado y sentirlos en silencio, en su interior. Debo decir que me ha encantado su personaje, su manera de pensar, de razonar y de sobrellevar cada situación que se presentaba ante ella. Su relación con Edward se mantiene tan en secreto que pensé que realmente las cosas no saldrían bien entre ellos, pero al parecer me equivoqué y me alegro.

En cuanto a Marianne, es la sensibilidad en estado puro. Me ha parecido la típica chica joven, incrédula y despreocupada que vive un amor intenso y se entrega a él como si fuera el único que vaya a experimentar. Debo decir que en ocasiones me ha contagiado esos sentimientos tan frenéticos que experimentaba, pero en otras ocasiones, me daban ganas de gritarla y decirle cuatro cosas bien dichas. Sin duda Marianne es corazón en estado puro y como ella misma dice... “no puede entregarse a una persona a medias”, si lo hace debe de ser con todo el corazón. Apenas está pendiente de su hermana, de los sentimientos que ella experimenta, pero no es para menos después del duro revés que sufre. Sin embargo, me alegra que sufriera esa enfermedad que la pone al borde de la muerte porque creo que gracias a ella, Marianne comprende que la vida no es para desperdiciarla llorando un amor que ya se ha perdido, o al menos así es como quise verlo yo.

El personaje de Edward ya me parecía el pobre soso al principio y al final también ha sido un poco soso, pero aún así... Supongo que ese carácter insulso es lo que ha conseguido enamorar a Elinor. Es un hombre reservado, callado y no muy dado a demostrar sus sentimientos. Realmente le odié cuando me enteré de que estaba comprometido con Lucy, pero entendí que él no se echara atrás en el compromiso, ni lo rompiera, simplemente porque él es un verdadero caballero algo que puede convencerme de que es el hombre adecuado para Elinor. Sin duda, Edward debe ser el mejor de su familia porque viendo al resto... Aunque debo decir que la resolución de la situación entre Elinor y él ha sido tan rápida que me dejó muda.

El coronel Brandon sí que ha conseguido robarme el corazón en este libro. Enamorado de Marianne desde el principio, él ha tenido que soportar estoicamente cómo la mujer por la que había vuelto a sentir estaba enamorada de otro hombre, pensando en una boda inminente entre Marianne y Willoughby, recogiendo los pedazos del corazón de roto de ella. Callado, pero siempre presente. La relación que se forja entre Elinor y él, simplemente amistad y agradecimiento, es muy tierna. Es el personaje masculino que más me ha gustado y me ha enamorado completamente, aunque debo ponerle una pega y es en sí su relación con Marianne. Si ya de por sí la de Elinor y Edward se resumió en apenas varias líneas, ellos no fueron menos.

En cuanto al resto de personajes... Haré una mención a Lucy Steele, la cual me ha parecido repelente casi desde el principio y caprichosa. Aparte de ingrata y desagradecida de casarse con el hermano de Edward y después comunicárselo al mismo. Sin duda adoro a la señora Jennigs que a pesar de ser una cotilla empedernida, pero es una mujer muy agradable al igual que la señora Dashwood.
Sir John Middelton me ha parecido un hombre encantador aunque en ocasiones un poco pesado. En determinados momentos dudaba de que quisiera quedarse a solas en su casa, con su esposa e hijo, lo digo por el afán que tenía de tener gente a su alrededor. Su mujer es especial, fría como casi cualquier dama de la sociedad, pero sin duda mucho más amigable que Fanny Dashwood.
En cuanto a John Dashwood, lo siento pero hay que tener poca sangre para dejarse llevar como lo hace por su mujer, y lo que es peor... Medio incumplir una promesa a su padre. Sin duda, el afecto que siente por sus hermanastras es sincero aunque no lo manifieste del todo abiertamente. 

Willouhby me inspiró un amor profundo al principio del libro y fue degenerándose en un aborrecimiento por el daño que había causado no solo a Marianne sino a otras muchas mujeres, e incluso llegué a perdonarle cuando se sincera con Elinor. Debido a su carácter, a no poder vivir sin el dinero, se vio obligado a casarse con una mujer que jamás le hará feliz y condenado a presenciar como la mujer a la que realmente amó es feliz al lado de otro hombre que le ha dado lo que él le negó en su momento. Creo que fue un castigo suficientemente duro para el personaje, pero necesario

Me leí en su día este libro y releerlo ha sido como volver a leerlo de nuevas. Me ha sorprendido y gustado mucho. Sin duda no es el mejor de Jane Austen, lo siento ese lugar está ocupado por Orgullo y Prejuicio, pero cualquier lectora de romántica debería leerlo, al menos para tener otra visión del romanticismo y de la época histórica.

2 comentarios :

  1. Fue mi primer libro de romántica que leí y lo tengo guardado como oro en paño, porque transmite una sensibilidad con unos toques de humor que me encandiló. Fue hace muchos años, pero se me quedó muy grabado.

    El coronel BRandon creo que encandiló a muchas que hemos leído el libro... :P

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  2. Esto empieza genial eh? Me ha encantado la crítica!! Además que se que te gusta mucho y eso se nota!! Yo no lo he leido :( Pero para eso están las críticas como estas, que dan ganas de hacerlo! Y no lo descarto la verdad. A mi me gustan mucho las historias románticas.
    Sigue así porque no has podido empezar mejor!

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