lunes, 9 de julio de 2012

¡Sed de amor!



Tras años de cautiverio en manos de los vampiros, Lachlain MacRieve, jefe del clan licántropo, no puede creerse que el destino le haya jugado otra mala pasada: la compañera a la que lleva siglos esperando pertenece a la raza que más odia, la de los vampiros.
La apocada Emmaline Troy ha decidido por fin tratar de resolver el misterio que envuelve la muerte de sus padres. Con esa intención viaja a Europa, donde un hombre lobo furioso la reclama para sí y la arrastra hasta Escocia. Sin embargo, sus más oscuros deseos acaban materializándose en el sensual cuerpo de Lachlain. ¿Podrá el odio transformarse en amor? ¿Será capaz un orgulloso guerrero de pedir perdón? ¿Se convertirá la delicada Emma en la luchadora que debería ser?


Tengo que reconocer que no me suelen gustar las parejas de odio/amor/odio... Encuentro que son bastante repetitivas. Sin embargo, me gusta dar oportunidad a todos los libros y no soy de las que se empecinan en que algo no le gustará. Siempre que las razones de la enemistad estén claras, sean coherentes, pero sobre todo que la historia se desarrolle y tenga un final creíble, entonces puedo pasar por alto e incluso disfrutar de una relación de ese tipo.

Después de esta gran perorata que os acabo de soltar, sobre mis gustos en cuanto a parejas de libro, debo decir que éste me ha gustado. Es un libro parecido al anterior, pero más extenso. Sin duda creo que la autora quería crear una historia que sobresaliera y rompiera moldes para que la gente se enganchara a la saga que estaba escribiendo. Y hablemos con claridad... de eso se trata.

Si tuviera que encontrar similitudes con el libro anterior, quitando las razas místicas que aparecen, que son en todos iguales; debo decir que el enamoramiento se desarrolla demasiado temprano. Nada de preliminares, desde el capítulo uno nuestro protagonista ya sabe que ella es la mujer elegida. Sí, ya sé que todos tienen ese instinto de “esta chica es mía”. Los vampiros porque reconocen a su Novia y los Lykae porque lo sienten en las entrañas, pero a mí me sigue pareciendo algo demasiado precipitado. Aún así, he de reconocer que el libro no ha estado del todo mal. En cuanto a los protagonistas...

Lachlain es el típico hombre cromañón que ha salido de las cavernas, literalmente porque después de pasarse un montón de años encerrado, es normal que se haya quedado con las costumbres de su siglo y no haya aceptado las del Siglo XXI. Es uno de esos personajes que odias en un principio por sus maneras, por su forma de tratar a la protagonista, por su soberbia, pero creo que a medida que avanza el libro todos acabamos conociendo quién es por dentro. En el fondo, no es un mal tipo solo que su odio hacia los vampiros pesa demasiado en él y tiene que aprender a no dejarse llevar por ello y mucho menos culpar de sus desgracias a un ser que es completamente inocente.

Lachlain necesita algo que le haga recuperar esa parte de persona civilizada que tiene que tener dentro y creo que Emma con su comportamiento lo consigue. Poco a poco y sobre todo en las escenas de los dos, se ve cómo Lachlain va evolucionando, preocupándose por su pareja, por esa chica a la que casi a secuestrado en contra de su voluntad. No es que Lachlain desprenda sensibilidad por cada uno de sus poros, pero en determinados momentos puede ser uno de los hombres más adorables que existen.

En cuanto a Emma, se trata de una chica frágil, que por una vez vive alejada de sus tías, buscando la verdad sobre lo que ocurrió con sus padres, pero tiene la mala suerte de encontrarse en ese aprieto. A pesar de lo mal que la trata Lachlain, de casi ser su prisionera, ella accede a ayudarlo. Quizá porque no tiene más remedio, pero también porque siente que él es diferente. En el fondo a ella le gusta aunque no lo reconozca abiertamente. Ella es dulce y tímida algo que le ha granjeado una reputación nada buena entre sus tías, las cuales la quieren con locura, y sobre todo su madre adoptiva.

Emma me ha dado pena en muchos aspectos. No solo por el tema de Lachlain, que trae cola por sí solo, sino también por todo lo que rodea a sus padres, a sus tías. Al hecho de que es mitad vampira y mitad valquiria. Parece que no termina de encajar en ninguno de los mundos y eso debe ser duro. Soy de la creencia, de que Lachlain ha sido un buen aporte para Emma, puesto que ha conseguido que ella se vuelva más dura, que evite la protección de otros y luche por sí misma. Si ella no lo hace, nadie más lo hará. La pareja no está mal aunque tienen algunas escenas que son duras de leer. A pesar de todo lo malo que puedan haber pasado, creo que al final el amor que sienten el uno por el otro, es mucho más fuerte que las tristezas que hayan podido padecer. Sin duda, se complementan y al final del libro deja claro que son una pareja prometedora. Él dispuesto a protegerla, ella dispuesta a estar con él.

Al final se acaban entendiendo, su odio mutuo se va desvaneciando, cuando ambos se dan cuenta de que esos temores, esos orgullos que los han estado controlando no pueden hacer frente a los sentimientos que siente el uno por el otro. Creo que esta autora ha ido mejorando poco a poco y espero que en sucesivos (que sé que sí porque he leído hasta el tercero) vaya mejorando.

Tengo que hacer una mención especial a las locas tías de Emma. Juro que estas valquirias han conseguido sacarme todas las risas que podía tener dentro. Creo que son un aquelarre sin precedentes que dará una chispa necesaria a los libros. Me gusta cómo se comportan, lo locas que están, pero también la seriedad de algunas. Destacaría como las más graciosas a Nix y Regin. Creo que ambas son las dos valquirias que más pueden gustar en estos momentos.

Regin quizá por su impertinencia, por la manera que tiene de chinchar a las otras valquirias, pero sobre todo por cómo se comporta. Nix es la loca del aquelarre, pero reconozco que sus frases son de las mejores del libro.

También mencionaré a Lucía, un personaje que me ha gustado en su aparición, porque creo que es algo distinta al resto. Aunque aún no puedo juzgar porque no leí su libro. Mencionaré a Garreth, el hermano de Lachlain, que lo siento, pero reconozco un lobo prendado cuando lo veo, incluso hasta él lo deja claro.

Tampoco puedo dejar de nombrar a Bowen, el mejor amigo de Lachlain. Es un lobo que ha sobrevivido a un momento muy duro en su vida, pero me gusta la filosofía que tiene y espero que en su libro (que sé que lo tiene) me encuentre una buena versión de él.

Este libro me hace tener más ganas de continuar con una autora. Le di una oportunidad y no me decepcionó así que dándole más oportunidades quizá mejore aún más. Lo único que volvería a recalcar es el hecho del enamoramiento tan temprano, pero supongo que de un enamoramiento rápido viene una transición larga para conocerse los protagonistas. Si queréis leer la crítica de “El Señor de la Guerra” podéis pinchar aquí.

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