domingo, 16 de diciembre de 2012

"El Hobbit: un viaje muy inesperado"




Los hobbits son un pueblo pacífico. Aman, por encima de todo, la tranquilidad, los encantos de la naturaleza, la vida contemplativa, los placeres sencillos: comer bien, fumar en pipa y no dar golpe, ni siquiera, por supuesto, en una pelea. Entre los hobbits, sin embargo, y como en cualquier comunidad, habita alguien especial, alguien que está a punto de involucrarse en un asunto que es ajeno a la propia naturaleza de los hobbits. 

No lo sabe ni él mismo, pero por sus venas circuan – por extraño que parezca – unas gotas de sangre aventurera y eso le va a convertir en un héroe... y en la vergüenza nacional del pueblo de los hobbits. El hobbit en cuestión responde al nombre de Bilbo Bolsón, y, para él, todo empezó cuando el mago Gandalf lo eligió para que acompañase a los enanos y los capitaneara en una gran empresa: recuperar el tesoro del dragón Smaug les ha arrebatado, después de arrasar su ciudad y aniquilar a casi todos sus habitantes. 

Bilbo no tiene más remedio que lanzarse a esta arriesgada aventura, en la que deberá cruzar las Tierras Solitarias, superar infinidad de pruebas, enfrentarse al temible Smaug y combatir contra lobos, trolls y trasgos. Una odisea sembrada de dificultades y que, por nada del mundo Bilbo quisiera que se convirtiera, como había apuntado Gandalf, “en un viaje sin retorno”. 




Muchos os preguntaréis porqué os he puesto el argumento de “El Hobbit” y más os vais a sorprender cuando mis palabras no se dirijan al libro sino más bien a la película. Tengo pendiente hacer la crítica del libro aunque me temo que no será hoy cuando la veáis publicada.

Ayer fui a ver “El Hobbit: un viaje inesperado” al cine. La verdad es que tenía muchas ganas de ver la película porque siempre me ha gustado “El Señor de los Anillos”. De hecho, en su día preferí ver “dicha película” antes que “Harry Potter” y eso que al final me volví una gran fan de la saga del mago. Anécdotas aparte, tenía cierta intriga por la película, a pesar de que conocía que no sería la única...

Sí, cuando descubrí que “El Hobbit” sería una trilogía pensé... “¿De dónde se va a sacar tanto argumento para tres películas?”. Porque seamos sinceros, el libro apenas ocupa trescientas páginas y eso no da para tres películas. No obstante, Jackson hizo constar que tenía “125 páginas” del autor que serían una extensión de “El Hobbit”. Vale, podemos pasarlo por bueno e incluso dar el consentimiento de tres películas...

Ahora mentiéndonos de lleno en el asunto y dejando a un lado si son dos, tres o incluso cuatro películas... Cuando fui al cine, temía el famoso formato revolucionario, en el que ha grabado el director. Cuando vi “48 fotogramas” dije... ¡Madre mía! ¡Eso tiene que ser una pasada! Seguida de las malas críticas que se daban sobre ello. Señoras y señores... no sé ustedes, pero yo ayer no noté nada fuera de lo común en el cine y eso que intenté fijarme todo lo que pude. No sé si quizá es mi inexperiencia o que simplemente mis ojos no están acostumbrados, pero no me dio sensación de realidad sino la sensación de estar viendo una película más.

Y ahora que por fin he aclarado lo que pienso sobre la “nueva forma de grabar” voy a continuar hablando de la película en sí. Volver a la Tierra Media es algo impresionante, jamás me cansaré de ver esos paisajes, escuchar esa música que me evoca tantas emociones a la vez y también disfrutar de unos efectos especiales impecables al igual que unas interpretaciones sorprendentes y muy curradas.

El Hobbit es una gran película dentro de todo lo que hay en la cartelera y Jackson ha sabido cómo envolvernos de nuevo en el fino velo de lo que antaño fue “El Señor de los Anillos”. Ver a viejos personajes como Gandalf, Elrond e incluso Galadriel... ¡Ha sido maravilloso! También conocer a las nuevas caras, contemplar al Bilbo Bolsón más asustado y patidifuso, a Thorin y sus ansias de recuperar su montaña y el resto de enanos...

No obstante, la mayor pega que le pongo a la película es que ha sido lenta en algunas escenas de la misma. Algunas escenas no deberían haber sido extremadamente largas sino más bien rápidas porque incluso lo necesitabas. Le falta dinamismo, le falta rapidez y eso se nota. Como bien pensé ayer, lo achaco a la duración, junto con el argumento. No puedes explicar en una película de dos horas y media, solo medio libro, que además consta de trescientas páginas... ¡Puedes acabar quemándote!

Ayer cuando salí del cine me encontré en una tesitura, fue como dividirme a mí misma, en dos personas totalmente diferentes. Por una parte estaba mi yo lectora, la cual salió descontenta de la película porque me he leído el libro, sé que personajes aparecen, qué personajes se enfrentan e incluso me acuerdo de las escenas más cómicas del libro. Me quedé impresionada cuando vi a Galadriel y se me cayó el alma a los pies cuando Saruman también hizo su gran aparición (achacaré eso a las páginas “secretas” que tiene Jackson) pero... ¿Por qué narices tienes que dar un enfrentamiento en la película que no existe en el libro? Supongo que para rellenar.

Salí descontenta porque hubiera preferido que hiciera una única película, pero que contara muy bien la historia, las escenas e incluso el desarrollo de la misma. Me quedé con una sensación amagar. También tengo que decir que algunas escenas son muy fieles al libro e incluso algunas más graciosas, pero más allá de eso, no puedo dar una buena opinión. Sin duda, mi yo “lectora” hubiera preferido no leerse el libro y haber acudido al cine como una simple ignorante.

Sin embargo, mi “yo” espectadora estaba encantada con la película. Quitando la falta de dinamismo, había vuelto a re-descubrir la Tierra Media, volvía a escuchar la maravillosa música y sobre todo esas interpretaciones que te dejan ensimismado. Voy a ser sincera, no es “El Señor de los Anillos”, creo que ninguna película de esta índole conseguirá superarla y aún le queda mucho camino por recorrer al “Hobbit” para que esto cambie, pero es bonito encontrarte con algo, que consigue acercarse bastante a lo que fue.

Los efectos especiales fueron impresionantes y no desentonaban tampoco. Volver a ver los maravillosos paisajes de Nueva Zelanda, una gran experiencia y sobre todo recordar a los hobbits, magos, enanos, elfos, trasgos, trolls y wargos. Incluso el temido Smaug y eso que apenas se le ha visto a lo largo de dicha película.

Las interpretaciones vuelven a ser excepcionales. Me quedo con Ian McKellen donde podemos volver a verle como el “viejo” Gandalf, pero también con la brillante interpretación de dos caras nuevas y que son protagonistas indiscutibles de este film. Martin Freeman ha sido un soplo de aire fresco, creando un Bilbo gracioso, pero a la vez comprometido finalmente con la causa de los enanos y por último tenemos a Richard Armitage, que interpreta a Thorin, un enano que busca recuperar su montaña después de quedar sin padre y abuela. Tremendas interpretaciones de ambos actores.

Y tras decir estas últimas palabras, quiero ir cerrando porque una crítica no debe ser tan extensa, aunque yo me tiraría horas escribiendo. Voy a hablar con sinceridad, si te has leído el libro es posible que salgas decepcionado, sobre todo porque intuyes lo que pasará también en la segunda y comprenderás que nada será como lo leíste. No obstante, es una gran película, a todos aquellos que les gusta este cine, que les encanta ver la fantasía convertida en realidad en una gran pantalla... tenéis que ir a verla. No os voy a engañar, no es un “ESDLA” pero es suficiente como para volver a recordarnos tiempos pasados.

Teniendo en cuenta lo que hay en la cartelera... si tengo que gastarme el dinero, prefiero hacerlo en algo que merezca la pena y esta película cuenta con ello. Os incito a que vayáis a verla y espero que esta crítica no os haya quitado las ganas porque sería un gran error. Más allá de los pequeños “errores” también existen grandes “beneficios” y es una buena historia contada para entretenernos. Iré a ver la segunda parte y posiblemente la tercera. ¿Qué harás tú?

2 comentarios :

  1. Pensaba ir a verla esta semana, pero lo dejare para después de estas fiestas, el tiempo ni da para más!! jajaja
    Gracias por la crítica, que ya pensaba verla de todos modos ;)
    Bicos!

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    Respuestas
    1. Hola Niusa!

      Yo fui porque no podía esperar y tenía tiempo, pero no te preocupes que estará más allá de las fiestas y durará su tiempo jajajaja.

      Gracias por tu comentario, creo que habrá poca gente que no vaya a verla jajaja

      ¿Te has leído el libro?

      Besos!

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